Premio de Ciencias de la Vida muy disputado de nuevo en la agenda de la UNESCO

Hace un año, los activistas de derechos humanos pensaron que habían aplastado un premio propuesto por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ( UNESCO) en ciencias de la vida que honraría a Teodoro Obiang, el antiguo dictador de Guinea Ecuatorial. Pero esa celebración puede haber sido prematura. El controvertido premio está de vuelta en la agenda del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, que se reunirá en París la próxima semana, y esta vez, Obiang cuenta con el respaldo de toda la Unión Africana (UA).

En 2009, el Consejo Ejecutivo de la UNESCO, en el que 58 estados miembros votaron a favor del premio, financiado por una donación de $ 3 millones de Obiang. Un jurado internacional ya había seleccionado a los primeros destinatarios, cuando la organización de derechos humanos y las celebridades, incluidos Desmond Tutu y varios otros premios Nobel, publicaron el abismal historial de Obiang en materia de derechos humanos. A raíz de un alboroto internacional, la junta de la UNESCO decidió en octubre de 2010 "suspender" el premio a la espera de un consenso. Los opositores concluyeron que se había pospuesto "hasta nunca". El gobierno ecuatoguineano atribuyó la decisión a "una actitud oculta racista, arrogante y neocolonial".

Sin embargo, en junio, Obiang organizó una reunión de la Unión Africana en Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, en la que el sindicato pidió a la UNESCO que continuara con el premio. A petición de Congo y Costa de Marfil, el tema se ha presentado nuevamente a la Junta Ejecutiva.

La resolución de la UA parece haber sido adoptada "en el último minuto, tarde en el día", en la reunión de Malabo, dice Joseph Kraus, director de desarrollo y programa de EG Justice, un grupo de derechos humanos que se enfoca en Guinea Ecuatorial. Aunque la votación fue unánime, Kraus cree que algunos países africanos pueden no apoyar la entrega del premio. No obstante, su adopción puede dificultar que la UNESCO mantenga el premio en el hielo, dice. EG Justice, Open Society Justice Initiative, y varios otros grupos han comenzado una campaña de último minuto para evitar que la junta de la UNESCO emita el premio.